lunes, 21 de julio de 2008

LA TRAICIONADA LEY GENERAL DE EDUCACION

LA TRAICIONADA LEY GENERAL DE EDUCACION

Por Sergio Jerez Arriagada




Al parecer toda la discusión sobre la Ley General de Educación LGE, se ha distorsionado, se esta transformando por los medios masivos en la farándula de esta discusión, y es más importante si el Intendente autoriza o no las marchas, si los carabineros fueron sobrepasados, si los pingüinos saben que desean, y otros tópicos de esa destacada importancia. Pero, las razones de base, de el porque una gran parte de la civilidad chilena a reaccionado con tal fuerza en el análisis y cuestionamiento al sistema educativo sigue sin ser tratado.

La educación para las sociedades, es más que la simple capacitación del futuro personal laboral, y si bien debe preparar a las nuevas generaciones para un trabajo productivo, no es menos cierto, que una parte importante del esfuerzo se basa en el traspaso de valores, creencias, conductas, ideologías y roles que permiten un desarrollo adecuado de la nacionalidad y de la acción unitaria de la sociedad. Situación que sin decirlo, todos los grupos lo tienen muy claro.

Y aquí en el siglo XXI, el problema es el mismo que a inicios del siglo XX, pueden estar modificados los artefactos, las maquinas-herramientas disponibles para esta generación, ayer, era el cuaderno, el lápiz de palo con goma, los pizarrones y la luz eléctrica; hoy son los ordenadores, los pendrives y la Web, pero el problema sigue exactamente igual, ¿Qué es lo que esta en discusión?

Seamos asertivos, el objetivo de la civilidad es reinstalar al Estado como centro de las políticas educacionales y de su acción, tal como lo fue desde 1860 hasta el año 1975.
Los chilenos quieren volver a los planteamientos del Programa del Presidente Educador Pedro Aguirre Cerda.;
a) Reforma educacional en armonía con los intereses de la sociedad, incluida la educación de adultos y las escuelas complementarias.
b) Continuidad de la educación hasta la Universidad.
c) Gratuidad de la enseñanza en todos sus grados.
d) La Educación Primaria, Secundaria y Técnica debe ser función del Estado o, a lo menos controlada por él.
e) E) Creación de Institutos y Universidades del Trabajo.
f) Protección del Estado y de los municipios a los escolares indigentes; alimentación, vestuario, útiles y atención sanitaria.
g) El maestro no puede ser perseguido por sus ideas políticas.

Casi todo ello se había logrado, con el trabajo de gobiernos de todas las tendencias, y fue necesario un gobierno sin legislativo, dictatorial y autoritario el que destruyese este trabajo de generaciones de educadores y legisladores chilenos.

En la actualidad, con la presión de ser “modernos” , concepto que usa el Neoliberalismo para desarticular el rol del Estado en la actividad del funcionamiento de la sociedad, y en el campo de la educación se produjo el desmantelamiento de toda la estructura que se había desarrollado en el país desde el año 1860, estructura que consideraba que debía desarrollarse un espacio institucional protegido para impartir la educación, que no tomara en consideración ni el origen social, ni el tipo de matrimonio, u otras características de conformación del núcleo familiar, asentando firmemente el concepto que el acceso es universal y la responsabilidad es pública, a través del Estado.

Es inadmisible el artículo 4° de la LGE:… corresponde preferentemente a los padres el derecho y el deber de educar a sus hijos, y al Estado, el deber de otorgar especial protección al ejercicio de este derecho . . .” ésta es la idea redividida de los planteamientos del senador conservador Blanco, en 1860, “Hacer que el niño concurra a la Escuela porque la sociedad cree que va a sacar provecho de ella, es sustituir el derecho del padre de familia por el derecho de la sociedad, es hacer del hijo de familia, el hijo de la sociedad, un esclavo de la sociedad. Que no otra cosa importa el sistema en que para todo haya que contar con el permiso de la sociedad, como pretenden los autores i sostenedores del proyecto en debate. Es socialista señor Presidente, la doctrina que sustituye el derecho, el dominio i la autoridad del Estado, al derecho el dominio i la autoridad de la familia”.
Esta idea milochentista, esta por fin en letras de molde en un texto legal sobre educación, fue necesario para ello un gobierno de facto y la destrucción o “redefinición” de las funciones públicas, dentro de las siete modernizaciones que impuso la Dictadura, para que el Concepto de “Estado Docente”, desaparezca bajo esta teoría conservadora.

Por fin se logro introducir en la educación, la mercantilización de las relaciones entre privados, la negociación individual y la sobrevaloración de la iniciativa privada, bajo la mirada impávida del Gobierno
Pero también los Conservadores en 1860 solicitaban: “Las escuelas Comunales en conformidad a la presente lei tendrán derecho a una subvención fiscal de 15 pesos anuales por alumno en las escuelas de hombres i 10 pesos en las de mujeres; entendiéndose que el número de alumnos se fijará sobre la base de la existencia (asistencia) media durante el curso del año i además una asignación de 100 pesos anuales destinados al estimulo de los alumnos por medio de premios, imposiciones en la Caja de Ahorros u otras medidas análogas…” o sea, nada nuevo bajo el sol..
Pero, … que dijo en 1917 el senador Enrique Mac-Iver, “En presencia de la conducta de esas corporaciones (las Municipalidades), es posible abrigar ni por un momento la idea de confiarles nada, que se relacione con los intereses públicos. ¿La Municipalidades administrando el ramo de la Instrucción Primaria? Ellas, que no han sabido cuidar ni del pavimento de las calles, ni del alumbrado público ¿Cuidaran señor Presidente, de ese otro delicadísimo servicio? Si ahora no es bueno, … en poder de las Municipalidades el servicio, caso de no desaparecer sería peor, i los dineros públicos se malbaratarían. No se puede hablar seriamente, por ahora a lo menos, de esas corporaciones. Si el país recibiría airado la proposición de poner bajo la autoridad del cura a la escuela, recibiría con risa la de ponerla bajo la autoridad de las Municipalidades”.

Tantos años después, cuando los Neocon cumplieron con sus viejos planteamientos, entregándoles subvenciones a los escolares por asistencia y dejando la educación pública en manos de la Municipalidades, los observadores nos encontramos, con Municipalidades que no pagan las imposiciones a sus trabajadores, aunque realizan los descuentos pertinentes, a Escuelas que no son reparadas, con mobiliarios no muy adecuados, y con el termino de la actividad de la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales, lo que ha producido construcciones Escolares de Empresas privadas, que se llueven, con cielos inseguros y defectos varios de construcción, tenia razón Mac-Iver todo esto es motivo de una fuerte risa nerviosa.

La tradición educacional chilena de carácter público, fue desmantelada, y fijada su destrucción con una Ley promulgada en el último día de gobierno del Dictador; la LOCE, la que tenia por misión impedir que la Concertación triunfante pudiese volver la acción educacional a la tradición del país, manteniendo el esquema que los problemas de la enseñanza y la superación de las importantes brechas a nivel de la sociedad debe ser solucionados por la racionalidad en la asignación de recursos del mercado, y a criterios de costo/beneficio que puede ser orientado con mayores o menores aportes de los fondos del Estado.

Las nuevas generaciones, no tienen como saber que el sistema de educación chileno se basaba en el financiamiento según el gasto escolar estructural, y no con un financiamiento por alumnos que asisten, que perversamente incentiva a la falsificación de asistencias, como es de público conocimiento.
La concertación también rompió, con la tradición de que los Ministros de Educación eran docentes, con años de trabajo en la Educación Pública, el ramillete de Ministros: Ricardo Lagos, Jorge Arrate, Mariana Aylwin, Sergio Vitar, Ernesto Schiefelbein, Martín Zilic, Yasna Provoste y Mónica Jiménez (me puede faltar alguno) no se destacan por sus amplios conocimientos sobre la materia, o por su comprensión de lo que significa la educación pública desde el Estado Docente, permitiendo durante su ejercicio ministerial que se aumente la desintegración de los derechos sociales inherentes a la enseñanza pública, manteniendo el foco en la comercialización (lucro) de la educación.

Sin duda que el tomar por asalto, los fondos fiscales, recibiendo una subvención estatal, no transforma a estos establecimientos en educación pública, puesto que para recibir este nombre debe estar su acción educativa basada, en el principio ético del acceso universal y de una responsabilidad real del Estado, que va más allá que una simple regulación.
Esta es sin duda una discusión de la “Comunidad Educativa” o sea, de este ente amorfo, formado por alumnos, docentes, paradocentes, auxiliares, padres, madres y Apoderados que han apreciado que el modelo educativo en desarrollo no previene el desempleo estructural, ni el aumento de las desigualdades, sino que por el contrario, esta separando a la sociedad en estratos (clases), sin contacto alguno, con un simple fin utilitarista de crear consumidores para la sociedad global, pero no ciudadanos. El resultado final del alumno no esta en la calidad del proceso educativo, sino, que en la capacidad económica de su familia de pertenencia, la educación ha dejado de ser la palanca de movilidad social.

Si los Neocon pudieron esperar 148 años, una asonada golpista, y una Ley de rango constitucional, protegida por la binominalidad, el resto de los ciudadanos sin duda continuaran luchando en todos los frentes para lograr el cambio de estas medidas, exigiendo a sus instituciones representativas coherencia entre el discurso y la acción. Lamentable o felizmente aquí no es posible el consenso, es Mercado o Educación Pública.

Santiago, Julio del 2008.

viernes, 11 de julio de 2008

Cualitativas

Estimad@s Compañer@s:

Hoy Viernes 11 de julio NO HAY CLASE

Adjunto Acuerdos de Cualitativa con el profesor Alvaro Gaínza
El semestre se ha cerrado con las notas de la primera prueba y la nota del Trabajo


Nota de la prueba I
Serán enviadas por correo electrónico

Nota de Trabajo II
Serán enviadas por correo electrónico el Miércoles 16 de Julio

Prueba Recuperativa
Viernes 18 de Julio

Exámen (Promedios bajo 4.0)
Viernes 25 de Julio

Los Trabajos pueden ser enviados a piru_gainza@hotmail.com
ASUNTO: UARCIS Sociología vespertino

PD: Esperaba enviar antes este correo con las notas de la Prueba 1, pero no han llegado

jueves, 26 de junio de 2008

Cualitativas I Profesor: Alvaro Gainza

Explique y reflexione las distinciones principales de las técnicas según el planteamiento de los autores.

(mínimo 3 paginas y máximo 7 páginas, letra tamaño 12, arial, espacio normal)

Entrevista abierta o en profundidad
1. Briones; (texto muy breve)
2. bogdan/ Taylor
3. A. Ortí. Entrevista semiestrcuturadatexto de Combesie (texto muy breve)

Historia de Vida
Cap de B. Saravia (del libro de García Ferrando, Alvira e Ibáñez: El análisis de la realidad social)
La entrevista enfocada
Briones 8texto muy breve)
Materia de clases

miércoles, 25 de junio de 2008

CLASE WEBER


"COMPARACIÓN ENTRE LA TESIS DEL INICIO DEL CAPITALISMO EN WEBER Y LA ACUMULACIÓN ORIGINARIA DE MARX. COMPARACIÓN ENTRE LA TESIS DE LA ÉTICA RELIGIOSA Y EL SURGIMIENTO DEL INDIVIDUO CAPITALISTA"

martes, 24 de junio de 2008

Comunismo del siglo XXI


Carlos Pérez Soto y los desafíos del Marxismo

En el ambiente universitario crece el interés por las ideas del académico Carlos Pérez Soto de la Universidad Arcis, que también ha enseñado en las Universidades de Chile y Andrés Bello.

Carlos Pérez es profesor de Estado en Física y ha derivado a la filosofía y la política. Enseña Epistemología, Filosofía de la Ciencia y Método Científico. También dirige seminarios sobre Marx y Hegel e incursiona en otras áreas, siempre con ideas innovadoras. Ha publicado varios libros: “Para un concepto histórico de Ciencia” (1988), “Sobre la condición social de la Psicología” (1996) y diversos documentos de trabajo, entre los cuales provocó polémica uno publicado en 1996 “A propósito de la Biología del Conocimiento de Humberto Maturana”. Su última obra: “Para una crítica del poder burocrático; comunistas otra vez” apareció el 2001.

Asertivo, Carlos Pérez Soto expone con pasión y habilidad. Despierta admiración y afecto en sus alumnos y cierta inquietud en sus contradictores que temen su habilidad polémica.



Se queja de la ausencia de un verdadero debate intelectual en Chile. Hay capillas en que se leen a sí mismos, dice sonriente, refiriéndose a otros intelectuales que no nombra. Sabe que sus ideas llegan bien a los jóvenes, -que todos los martes a las 19 horas se reúnen a escucharlo en la Universidad Arcis- aunque está consciente que no pocos las abandonarán cuando -como remarca- “sean ‘aguatonados’ por algún viejo frustrado de los años 60”.
Pérez Soto, dice que prefiere pensar “en grande”. Para algunos izquierdistas sus ideas son molestas y confunden. Pero casi nadie se atreve a negar que son interesantes.
Usted hace planteamientos que atañen al marxismo del siglo XXI, a la Izquierda en su conjunto y la radicalidad comunista que debería erigirse en horizonte revolucionario permanente. ¿Podría explicar esas ideas?
“Visualizo tres cosas: la posibilidad de formular un marxismo para el siglo XXI, lo que pasa por abandonar el del siglo XX; me interesa la formulación de un discurso político orientado hacia el comunismo, hacia la revolución y, en tercer lugar, destaco que ese discurso político pueda encarnarse en un espíritu común y en una red que tenga temáticas y tareas políticas muy diversas.
Desde los años 80-90, especialmente, el mundo ha cambiado de manera tan radical que uno puede decir con bastante seguridad que el marxismo del siglo XX fue creado para un mundo distinto a éste. Técnicamente fue aliado para el taylorismo y el fordismo en la concepción de la gran industria imperante. No para la destotalización de la industria ni para el trabajo en red, no para las realidades que hoy imperan.
Creo, sin embargo, que en Marx se encuentran claves que permiten una elaboración del concepto de historia y de una crítica de clase contra la dominación, cuya raíz está en la explotación. Hay que recuperar la argumentación marxista y ser capaces de ligar el argumento a las realidades políticas. Necesitamos una teoría más o menos coherente y necesitamos que sea verosímil porque la gente común y corriente tiene un fuerte problema de credibilidad con el marxismo. Y lo que es peor, me parece que los propios marxistas no se convencen a sí mismos. Estamos abrumados por la derrota del siglo XX y con el hecho de haber identificado el marxismo del siglo XX con todo el marxismo. Perdimos la flexibilidad que tenían los primeros marxistas del siglo XX para ‘inventar’, guiándose más bien por la realidad que por las tradiciones doctrinarias. No olvidemos que Lenin fue un heterodoxo. El ortodoxo era Kautsky.
Pienso que la dominación actual opera a través de la diversidad. No es homogeneizadora. Mi impresión es que un sistema de producción altamente tecnológico es capaz de producir diversidad y de dominar a través de ella. De allí la figura de la ‘tolerancia represiva’, una suerte de dominación agradable. Me parece por lo mismo que la oposición a esa dominación debe aprender a luchar de manera diversificada. Sin partido único, sin ‘línea correcta’, sin revisionismo ni ortodoxia, fundada la acción en luchas locales, diversas, ligadas por un ánimo común. No necesitamos una línea común, necesitamos un espíritu común”.
Eso es bastante difícil porque también en las luchas locales hay pugnas, orientaciones distintas, ortodoxias y heterodoxias, a juicio de los mismos involucrados, que justificarían articulaciones mayores y formas de conducción más general.
“Claro, eso es efectivo, y también hay luchas locales que son contradictorias. Puede darse, por ejemplo, que los mapuche sean machistas y las feministas discriminen a los mapuche. Lo relevante es que cada una de esas luchas puedan inscribirse en un horizonte común, a fin de que esas luchas locales no se consuman como tales sino que se proyecten a un horizonte de universalidad que les dé sentido”.
Ese horizonte es el comunismo...
“La idea comunista debe ser ese horizonte. Hay que argumentar en torno a la posibilidad real, efectiva y verosímil de una revolución que supere la lucha de clases y la división del trabajo. Es preciso retomar la retórica revolucionaria desde los fundamentos que tuvieron los bolcheviques”.
¿En lucha contra el reformismo?
“No creo que exista la contradicción o la opción ineludible entre revolución o reforma. Advierto una especie de continuidad entre ambas, entre la reforma y la revolución, entre localidad y globalidad -en el mundo tecnológico- o entre el conflicto específico y el horizonte de lucha comunista. Y hablo de horizonte comunista porque el socialismo del siglo XX correspondió a la necesidad de poner al día el desarrollo de las fuerzas productivas, no más que eso. Pero el desarrollo de las fuerzas productivas no es el objetivo de la revolución.
La finalidad de ésta es la eliminación de la lucha de clases. Y, también, no olvidemos que luchamos para ser felices”.

PARAISO EN LA TIERRA

Planteado así el objetivo parece inalcanzable -contaminado con la idea religiosa del paraíso en la tierra-, por lo cual es necesario precisar su formulación.
“Sería algo inverosímil. El comunismo es una sociedad en que será posible la felicidad pero en la cual no todo el mundo va a ser feliz en el sentido habitual del término. Precisemos. El comunismo será una sociedad en la cual para ser feliz no hará falta cambiar las estructuras de la historia, en la cual la felicidad será un problema intersubjetivo, no social ni económico. El comunismo es una sociedad en que no todos sabrán todo de todo -el supuesto de la absoluta transparencia de los actos sociales- a fin de facilitar la coordinación. Habrá misterios, pero esos misterios podrán resolverse sin que se requiera cambiar las estructuras históricas.
Lo que me interesa es una idea post ilustrada del comunismo, que no esté amarrada a abstracciones como ‘la voluntad general’, ‘la felicidad general’, abriendo paso a la información, a la comunicación, a la mayor diversidad. Necesitamos que nuestras vidas no dependan del trabajo, que el tiempo que le dedicamos al trabajo socialmente obligatorio no sea significativo en el conjunto de la vida de manera que la mayor parte de nuestro tiempo sea ocupado por trabajo libre que permita humanizar el trabajo socialmente obligatorio. Lo notable de este tiempo, es que eso es ahora mismo absolutamente posible desde el punto de vista técnico. Existe la posibilidad tecnológica de crear una sociedad en que exista intercambio pero no mercado, que haya intercambio de valores no equivalentes y no necesitemos expresar todos los valores en la abstracción dinero, en que no necesitemos la reciprocidad de la equivalencia para que los valores sean legítimos. Ese posible intercambio auténticamente humano no es -repito- un problema tecnológico. Es un problema político”.

TRABAJADORES: LA FUERZA REVOLUCIONARIA

En esa visión, ¿qué papel asigna usted a los trabajadores como fuerza revolucionaria?
“Si se trata de la política concreta y no de la argumentación que lleva a esas conclusiones, pienso que la fuerza revolucionaria que puede construir el comunismo son los trabajadores y pienso que ellos no son los más pobres de la sociedad. ¿Por qué? Una revolución en el fondo no es más que toma del control de las relaciones de producción por parte de los productores directos. Y los únicos productores directos que pueden asumir el control de la división social del trabajo son los trabajadores, no los que no trabajan.
Como nunca logramos entender la cualificación progresiva del trabajador a medida que iban aumentando las técnicas y su complejidad, se inventó el idiotismo de la ‘aristocracia obrera’ y como dejamos de entender la tendencia integradora que tuvieron los obreros industriales en el siglo XX, los marxistas empezaron a razonar en función de los ‘pobres’, los ‘marginados’, los pobres del campo y la ciudad. Empezaron a desplazar el sujeto revolucionario desde los trabajadores hacia los que aparecían con el dinamismo político suficiente como para tomarse el poder, entendiendo el poder como la toma del gobierno. Agregando después a los negros, a los indígenas, a las mujeres, o sea pensando más en ámbitos de resistencia y conflicto que en la revolución. Es claro que los pobres pueden iniciar una revolución pero no hacer una revolución. Los asalariados, los trabajadores son los que pueden hacer la revolución.
Nuestro problema político es que ellos -los asalariados- no son los más pobres y por lo tanto no son los más interesados -por decirlo así- en cambiar la dominación social de manera inmediata. Pero sí esos trabajadores tienen contradicciones con el sistema que debemos reconocer y ser capaces de transformar en conductas políticas.
Otro de los idiotismos que inventó el marxismo clásico para dar cuenta de esa situación anómala: que los obreros adscribían más fácilmente a las políticas reformistas que a las revolucionarias. Fue otro idiotismo político: la ‘clase media’. Y la gente asumió el mote, diciendo ‘la clase media’ para referirse a los trabajadores. Ahora con la precarización del trabajo la barrera se ha hecho todavía más difusa. Por ejemplo, las industrias textiles se reparten en microtalleres en que cada trabajador en el fondo se explota a sí mismo y a su familia y en el fondo es hasta un capitalista, un propietario de medios de producción. Hemos llamado ‘capas medias’ a lo que no entendemos de los trabajadores. Creo que hay que hacer política revolucionaria pensando también en esas capas medias y no en los más pobres”.
¿Cuáles son esas contradicciones fundamentales a que usted alude y que pueden movilizar a los trabajadores?
“Ahí es donde tenemos que ver lo que ocurre con el consumo. Mi idea es que la satisfacción que proporciona el consumo es frustrante. En la medida que hay más consumo y en la medida que ese consumo produce más agrado, genera también frustraciones que deben ir en contra del sistema.
Creo que esa contradicción está fundada en que a su vez hay una contradicción entre estándares de vida locales y la degradación global del estandar de vida. Cada día es más fácil tener auto en una ciudad donde ya no se puede andar en auto. Cada día es más fácil ir a la playa que está cada vez más contaminada o ir al campo que tiene cada vez menos árboles. Esas contradicciones -a las que se pueden agregar muchas otras, como el agujero de la capa de ozono, la contaminación atmosférica y un interminable etcétera-, son de muy largo alcance, y no los vemos en su significado real ni las sabemos convertir en acción política.
Para algunos también es importante la falta de reconocimiento al trabajador, que aunque reciba remuneraciones relativamente satisfactorias siempre está en situación subordinada y se ve como víctima de trato desconsiderado. Eso existe, pero hay que tener cuidado con los políticos posfordistas, toyotistas, de manejo de la fuerza laboral. Los medios altamente tecnológicos requieren del compromiso subjetivo del trabajador con ellos. Los fallos laborales se traducen en pérdidas considerables. Una secretaria de una AFP no se puede equivocar al digitar una cuenta que significa 40 ó 50 millones de pesos. Las empresas tienen departamentos de personal dedicado a crear espíritu corporativo que produzca en los trabajadores la subjetividad adecuada a la intensidad tecnológica del trabajo, que es, en el hecho, también solidaridad con la empresa. Me parece que ése es un problema político esencial. Si los departamentos de personal empiezan a cooptar a los trabajadores con políticas toyotistas, los que pueden hacer la revolución van adquiriendo un compromiso subjetivo con el sistema.
En ambos casos, consumo y reconocimiento, hay que entender los fenómenos para sacar las adecuadas consecuencias políticas. Pienso que hay, en todo caso, una contradicción muy profunda entre el aumento del estandar de vida y la disminución de la calidad de vida”


HERNAN SOTO

lunes, 4 de junio de 2007

SOCIOLOGÍA

Universidad de Artes y Ciencias Sociales
Escuela de Sociología.



1- ¿Explique porque razones, según Max Weber, el Estado comprende el monopolio legitimo de la fuerza?

2- a) ¿Identifique y comente brevemente los tres tipos de Dominación?
b) ¿Cuáles son las razones que llevan a Weber a explorar los modos puros de dominación?
c) ¿A partir de las ideas expuestas por el autor se puede afirmar que Augusto Pinochet fue un líder carismático? Tome una posición y fundamente

3- a) Distinga entre el político que vive de la política respecto de aquel que vive para la política. Según la lectura explique todo lo que implica este desplazamiento.

b) Diferencia entre Funcionario administrativo y funcionario política. Identifique los tipos de responsabilidad que corresponden en cada caso.

Atte, Mauro Salazar
Pd: requisito: una carrilla como minimo por respuesta, letra 12 puntos, espacio simple

miércoles, 25 de abril de 2007

NO-LUGARES Y ESPACIOS PÚBLICOS

MARC AUGÉ

ESTIMADOS Y ESTIMADAS, UN APORTE DE DEISY CORNEJO

MENSAJE ORIGINAL:
buenp ahi le transpase informacion para el taller de observacion sobrela charla que dio Mar Auge, por si les servia de algoasi que disfrutenlo...jaja

EL LINK ES LARGO PERO VALIDO ;)

http://sociologosarcis.googlegroups.com/web/Marc%20Auge-No%20lugares%20y%20espacio%20publico.doc?gda=kq3DQVsAAACxjcFow2XkYeIDTLjZSnHMKkOsJoWsYYKf1Va1BVuxOGG1qiJ7UbTIup-M2XPURDRMg7DfkJmGx3yFvWPFnPU03eJRO24lQ2mys-dzK6XlFs82jutXgZvRr2y6FSXL1uw&hl=es